“Familia Amoris Laetitia” "Camino hacia el Sínodo".


Si no vas a Misa estas Lecturas te acercaran a una sintonía más clarificadora, solidaria y hermosa.

Si vas, te servirán de recuerdo y preparación.
y si no vas, pero quieres ir, te ayudaran a acercarte a la puerta 


 Lecturas del XII Domingo del tiempo Ordinario 


Introducción

En el contexto histórico de este año 2021, donde se concentran varios eventos eclesiales, la palabra de Dios se pronuncia en medio de su Iglesia y la impulsa a tomar una decisión que ha de ser firme y sin equívocos. De todos es sabido que las decisiones comprometen y definen el camino sobre el que deseamos poner nuestros pies, así como la responsabilidad que asumimos como seres humanos.

La perspectiva desde la que se ven las cosas determina dónde nos ubicamos como personas. Es evidente que cabe juzgar la realidad de manera desenfocada y es posible quedar atrapados en un bucle de desesperanza, sin horizonte.

Job se equivocaba; el mismo Dios le sacó de su error para que no permaneciera en la mediocridad que conduce al abismo de la nada. San Pablo lo aprendió en su propio caminar: no hay opción alternativa; bueno, sí la hay, pero no era buena idea. Los discípulos lo aprendieron sobre la marcha: o con El, siempre y en toda circunstancia, o, de lo contrario, sólo queda una perenne zozobra.

D. Juan José Llamedo González, OP
Fraternidad Sacerdotal de Santo Domingo de España



    Domingo 20 de junio de 2021

Domingo duodécimo del tiempo ordinario
Salterio IV
Color: verde

Antífona de entrada 

Gloria

ORACIÓN COLECTA 




PRIMERA LECTURA


Aquí se romperá la arrogancia de tus olas


Lectura del libro de Job 38, 1. 8-11


EL Señor habló a Job desde la tormenta:
«¿Quién cerró el mar con una puerta,
cuando escapaba impetuoso de su seno,
cuando le puse nubes por mantillas
y nubes tormentosas por pañales,
cuando le establecí un límite
poniendo puertas y cerrojos,
y le dije: "Hasta aquí llegarás y no pasarás;
aquí se romperá la arrogancia de tus olas"?».

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL 

Sal 106,23-24.25-26.28-29.30-31

R/. Dad gracias al Señor, porque es eterna su misericordia

Entraron en naves por el mar,
comerciando por las aguas inmensas.
Contemplaron las obras de Dios,
sus maravillas en el océano. R/.

Él habló y levantó un viento tormentoso,
que alzaba las olas a lo alto;
subían al cielo, bajaban al abismo,
el estómago revuelto por el marco. R/.

Pero gritaron al Señor en su angustia,
y los arrancó de la tribulación.
Apaciguó la tormenta en suave brisa,
y enmudecieron las olas del mar. R/.

Se alegraron de aquella bonanza,
y él los condujo al ansiado puerto.
en gracias al Señor por su misericordia,
por las maravillas que hace con los hombres. R/.


SEGUNDA LECTURA


Ha comenzado lo nuevo

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 5, 14-17


Hermanos:

Nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron.
Y Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos.
De modo que nosotros desde ahora no conocemos a nadie según la carne; si alguna vez conocimos a Cristo según la carne, ahora ya no lo conocemos así.
Por tanto, si alguno está en Cristo es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo.

Palabra de Dios.






EVANGELIO


¿Quién es este? ¡Hasta el viento y el mar le obedecen!


 Lectura del santo Evangelio según san Marcos 4, 35-40


Aquel día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vamos a la otra orilla».
Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba en la popa, dormido sobre su cabezal.
Lo despertaron, diciéndole:
«Maestro, ¿no te importa que perezcamos?».
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar:
«¡Silencio, enmudece!».
El viento cesó y vino una gran calma.
Él les dijo:
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?».
Se llenaron de miedo y se decían unos a otros:

Palabra del Señor.

Credo

Oración de los fieles



ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Antífona de comunión 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 


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ACTITUD PARA RECIBIR LA SAGRADA COMUNIÓN.



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Oración del Papa Francisco para rezar por los afectados 

por el coronavirus

Oh María, tu resplandeces siempre en nuestro camino
como signo de salvación y de esperanza
Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos,
que junto a la cruz te asociaste al dolor de Jesús,
manteniendo firme tu fe.

Tú, salvación de todos los pueblos,
sabes lo que necesitamos y estamos seguros de que proveerás
para que, como en Caná de Galilea,
pueda volver la alegría y la fiesta
después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor,
a conformarnos a la voluntad del Padre
y hacer lo que nos diga Jesús
que ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos
y se ha cargado con nuestros dolores
para llevarnos, a través de la cruz
a la alegría de la resurrección.

Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios;
no deseches las oraciones que te dirigimos
en nuestras necesidades, antes bien
líbranos de todo peligro,
¡oh Virgen gloriosa y bendita!

Amén.


RECORDATORIO:


En la Eucaristía, se deberá respetar las medidas de higiene y seguridad recomendadas por las autoridades sanitarias.

Habrá que abandonar ordenadamente el templo al finalizar la celebración, evitando corrillos tanto dentro como fuera en el patio.

Debemos seguir siendo responsables con el cumplimiento de las medidas higiénicas y de distanciamiento social. 

Evitar aglomeraciones y acudir siempre con mascarilla y gel desinfectante.

No toques nada en la medida de lo posible. 

Frenar el virus y cuidar de la vida es cosa de todos. Sigamos las medidas lo más estrictamente posible.