“Familia Amoris Laetitia” "Camino hacia el Sínodo".

  Año de la Familia ( Amoris laetitia)



 Si no vas a Misa estas Lecturas te acercaran a una sintonía más clarificadora, solidaria y hermosa. 

Si vas, te servirán de recuerdo y preparación.
y si no vas, pero quieres ir, te ayudaran a acercarte a la puerta 


Lecturas del Domingo 29º del Tiempo Ordinario - Ciclo B


Introducción

Querer prevalecer sobre las demás personas es algo que el ser humano deja entrever frecuentemente y es fuente de sufrimiento inútil y contrario a lo que hizo Jesucristo en su vida, porque él sí que estaba por encima de la humanidad y, sin embargo, esta condición suya no la utilizó como privilegio personal puesto que no solo la dejó de lado sino que se humilló a sí mismo pasando por uno de tantos, mostrando a todos el camino a seguir, el camino de la humildad, el camino del servicio a las demás personas (cf. Fil 2,6-8).

La pretensión de prevalecer sobre las demás personas es irrealizable y causa de sufrimiento por no alcanzar lo deseado, mientras que por el contrario la actitud de servicio a los demás está al alcance de nuestras posibilidades y es fuente de serenidad al comprobar lo que da de sí la actitud de ser servidor de los demás, cumpliendo el mandato del Señor a sus discípulos que nos invita a ponernos al servicio de los demás (cf. Jn 13,14-15).

Jesucristo no se ha limitado a darnos una lección magistral sino que su enseñanza está corroborada por el testimonio de su propia vida, haciendo suyo lo dicho por Isaías, tal como la Carta a los Hebreos explicita, razón por la que Jesucristo merece nuestra confianza plena (cf. Hb 4,15).

A esto nos anima Jesucristo, puesto que su enseñanza y el ejemplo de su vida son un argumento de autoridad que debiéramos saber utilizar a lo largo de nuestra vida. Cuanto hemos experimentado a lo largo de la pandemia causada por el covid-19 pone de manifiesto la validez y la actualidad de la enseñanza y del ejemplo de Jesucristo.

Fr. José Mª Viejo Viejo O.P.
Convento de La Virgen del Camino (León)



    Domingo 17 de octubre de 2021

Domingo vigesimonoveno del tiempo ordinario
Salterio I
Color: verde

Antífona de entrada

Gloria

ORACIÓN COLECTA



PRIMERA LECTURA


Cuando entregue su vida como expiación, verá su descendencia, prolongará sus años.


Lectura del libro de Isaías 53, 10-11


El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento,
y entregar su vida como expiación:
verá su descendencia, prolongará sus años,
lo que el Señor quiere prosperará por su mano.
Por los trabajos de su alma verá la luz,
el justo se saciará de conocimiento.
Mi siervo justificará a muchos,
porque cargó con los crímenes de ellos.


Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL 

Sal. 32, 4-5. 18-19. 20 y 22 


R: Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.

Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R/


SEGUNDA LECTURA


Acerquémonos con seguridad al trono de la gracia


Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16

Hermanos:

Ya que tenemos un sumo sacerdote grande que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios, mantengamos firme la confesión de fe.

No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo, como nosotros, menos en el pecado. Por eso, comparezcamos confiados ante el trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia para un auxilio oportuno.

Palabra de Dios.






EVANGELIO


El hijo del hombre ha venido para servir y dar su vida en rescate por todos


En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron:

«Maestro, queremos que nos hagas lo que te vamos a pedir».

Les preguntó:
«¿Qué queréis que haga por vosotros?».

Contestaron:
«Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda».

Jesús replicó:
«No sabéis lo que pedís, ¿podéis beber el cáliz que yo he de beber, o bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?».

Contestaron:
«Podemos».

Jesús les dijo:
«El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y seréis bautizados con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes está reservado».

Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, llamándolos, les dijo:

«Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos».

Palabra del Señor.


Credo

Oración de los fieles





ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS  

Antífona de comunión 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 


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ACTITUD PARA RECIBIR LA SAGRADA COMUNIÓN.



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Oración del Papa Francisco para rezar por los afectados 

por el coronavirus

Oh María, tu resplandeces siempre en nuestro camino
como signo de salvación y de esperanza
Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos,
que junto a la cruz te asociaste al dolor de Jesús,
manteniendo firme tu fe.

Tú, salvación de todos los pueblos,
sabes lo que necesitamos y estamos seguros de que proveerás
para que, como en Caná de Galilea,
pueda volver la alegría y la fiesta
después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor,
a conformarnos a la voluntad del Padre
y hacer lo que nos diga Jesús
que ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos
y se ha cargado con nuestros dolores
para llevarnos, a través de la cruz
a la alegría de la resurrección.

Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios;
no deseches las oraciones que te dirigimos
en nuestras necesidades, antes bien
líbranos de todo peligro,
¡oh Virgen gloriosa y bendita!

Amén.


RECORDATORIO:


En la Eucaristía, se deberá respetar las medidas de higiene y seguridad recomendadas por las autoridades sanitarias.

Habrá que abandonar ordenadamente el templo al finalizar la celebración, evitando corrillos tanto dentro como fuera en el patio.

Debemos seguir siendo responsables con el cumplimiento de las medidas higiénicas y de distanciamiento social. 

Evitar aglomeraciones y acudir siempre con mascarilla y gel desinfectante.

No toques nada en la medida de lo posible. 

Frenar el virus y cuidar de la vida es cosa de todos. Sigamos las medidas lo más estrictamente posible.