Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.
Marte, día 7: A las 19:00h Misa vespertina de la INMACULADA.
Miércoles, día 8: Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.
- Misa a las 10:00 h en la Caridad.
- Misa a las 11:00 h en el templo parroquial.
Introducción
El pasaje que hemos escuchado del libro del Génesis es uno de los más tristes de toda la Biblia. En él se nos narra la expulsión de Adán y Eva del Paraíso, debido a que, pretendiendo ser como Dios, comieron del fruto prohibido. Es el pecado original, con el que todos hemos nacido, salvo la Inmaculada Virgen María.
Si en la primera lectura Dios castigó a Adán y Eva por dejarse guiar por el mal, en el salmo 97, con alegría, le alabamos a Él porque con su gran amor y misericordia ha vencido ha dicho mal.
En el himno de la carta a los Efesios, san Pablo ensalza la figura del Hijo de Dios, Jesucristo, pues, para salvarnos del pecado, nos ha anunciado el camino para ser santos e irreprochables por medio del amor.
Y como colofón, hemos contemplado uno de los más bellos y profundos pasajes de la Biblia: la Anunciación, en el que Dios cumple fielmente la promesa de enviarnos a su Hijo, nuestro Salvador, y lo hace por medio de la Inmaculada Virgen María, su más humilde servidora.
Miércoles de la segunda semana de Adviento
La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María
Solemnidad
Color: blanco
Cada año cerca del inicio del tiempo del Adviento celebramos la fiesta de la Inmaculada Concepción de María. Es una fiesta mariana que ilumina muy bien este tiempo de preparación para la Navidad.
La celebración de la Inmaculada Concepción se refiere a un dogma proclamado por el Papa Pío IX en 1854, pero es una fiesta que ya se celebraba en el siglo VII, de donde provienen las oraciones de la misa. La proclamación es muy simple: la Virgen María es inmaculada desde su concepción, es decir, ella nunca tuvo pecado, ni siquiera participa del pecado original. Pero hay que entenderlo bien: María es plenamente humana, igual que nosotros, de manera que el dogma nos ayuda a comprender que el pecado no es parte de la esencia humana, sino un agregado posterior. Nuestra condición primera, de la cual participa María de forma especial, es la gracia.
Ahora bien, ¿por qué María tiene este privilegio? Porque ella aceptó ser la madre de Cristo. Y como Cristo es fuente de vida y de gracia, desde el misterio de su resurrección se irradia esta gracia especial sobre el momento de la concepción de María. Y en ese orden, es decir, que es por la resurrección de Cristo que María es inmaculada en su concepción. Por lo mismo podemos afirmar que María fue una verdadera mujer, que en total libertad acogió el plan de la salvación que Dios le ofrecía, aceptando ser la madre de Cristo.
Finalmente, es apropiado en el Adviento volver la mirada a la Virgen María, pues encontramos en ella la imagen de lo que significa la esperanza cristiana: es la espera gozosa y paciente de la venida del Señor. Ella lo espera concretamente con su embarazo, pero también lo espera activamente preparando el camino para esta llegada del Señor.
Antífona de entrada Cf. Is 61, 10
Desbordo de alegría en el Señor, mi alma se regocija en mi Dios. Porque él me vistió con las vestiduras de la salvación y me envolvió con el manto de la justicia, como una esposa que se adorna con sus joyas.
Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, por la Concepción Inmaculada de la Virgen María preservada de todo pecado, preparaste a tu Hijo una digna morada en atención a los méritos de la muerte redentora de Cristo; concédenos, por su intercesión, que también nosotros lleguemos a ti purificados de todas nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
Pongo hostilidad entre tu descendencia y la descendencia de la mujer
Lectura del libro del Génesis 3, 9-15. 20
Después de comer Adán del árbol, el Señor Dios lo llamó y le dijo:
«¿Dónde estás?».
Él contestó:
«Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí».
El Señor Dios le replicó:
« ¿Quién te informó de que estabas desnudo? ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?».
Adán respondió:
«La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto, y comí».
El Señor Dios dijo a la mujer:
«¿Qué has hecho?».
La mujer respondió:
«La serpiente me sedujo y comí».
El Señor Dios dijo a la serpiente:
«Por haber hecho eso, maldita tú entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su descendencia; esta te aplastará la cabeza cuando tú la hieras en el talón».
Adán llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
Sal 97, 1-4:
Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.
El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.
Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.
SEGUNDA LECTURA
Dios nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 3-6. 11-12
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en Cristo
con toda clase de bienes espirituales en los cielos.
Él nos eligió en Cristo,
antes de la fundación del mundo,
para que fuésemos santos
e intachables ante él por el amor.
Él nos ha destinado por medio de Jesucristo,
según el beneplácito de su voluntad,
a ser sus hijos, para alabanza de la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido en el Amado.
En él hemos heredado también,
los que ya estábamos destinados
por decisión del que lo hace todo según su voluntad,
para que seamos alabanza de su gloria
quienes antes esperábamos en el Mesías.
Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN AL EVANGELIO Cf. Lc 1, 28
Aleluya.
Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres.
Aleluya.
EVANGELIO
Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo
Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 26-38
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo:
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:
«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
Y María dijo al ángel:
«¿Cómo será eso, pues no conozco varón?».
El ángel le contestó:
«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, "porque para Dios nada hay imposible"».
María contestó:
«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
Y el ángel se retiró.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, este sacrificio de salvación que te ofrecemos en la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, y así como a ella tu gracia la preservó limpia de toda mancha, por su intercesión líbranos de todas las culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tú preservaste a la Virgen María de toda mancha del pecado original y la enriqueciste con la plenitud de tu gracia, preparándola para que fuera la Madre digna de tu Hijo y comienzo e imagen de la Iglesia, esposa de Cristo, llena de juventud y de limpia hermosura.
Purísima debía ser la Virgen que nos diera a tu Hijo, el Cordero inocente que quita el pecado del mundo. Purísima la que, para todos los hombres, es ahora abogada de gracia y modelo de santidad.
Por eso, unidos a los coros de los ángeles, cantamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo …
Antífona de comunión
Virgen María, de ti se han dicho maravillas, porque de ti nació el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, Dios nuestro, que el sacramento recibido repare en nosotros las consecuencias de aquella culpa de la que preservaste a la Virgen María en su Concepción Inmaculada. Por Jesucristo, nuestro Señor.
La fiesta de la Inmaculada Concepción es el día de celebrar nosotros que el don de Dios precede a todo, que Él “nos eligió antes de crear el mundo”, “nos amó primero” y que estamos llamados a decir “sí”, o “hágase en mí”, a esa orientación primordial en cada nueva situación. No es (como a veces popularmente se ha confundido) la fiesta de la virginidad de María, ni menos aún de su purificación fisiológica puerperal. Es la fiesta de la fidelidad, de su permanencia y la nuestra en el “sí permanente” a lo iniciado por Dios en nosotros, del “no” al poder de la serpiente.
Vuestro hermano Severiano Blanco cmf
Oración del Papa Francisco para rezar por los afectados
por el coronavirus
Oh María, tu resplandeces siempre en nuestro camino
como signo de salvación y de esperanza
Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos,
que junto a la cruz te asociaste al dolor de Jesús,
manteniendo firme tu fe.
Tú, salvación de todos los pueblos,
sabes lo que necesitamos y estamos seguros de que proveerás
para que, como en Caná de Galilea,
pueda volver la alegría y la fiesta
después de este momento de prueba.
Ayúdanos, Madre del Divino Amor,
a conformarnos a la voluntad del Padre
y hacer lo que nos diga Jesús
que ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos
y se ha cargado con nuestros dolores
para llevarnos, a través de la cruz
a la alegría de la resurrección.
Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios;
no deseches las oraciones que te dirigimos
en nuestras necesidades, antes bien
líbranos de todo peligro,
¡oh Virgen gloriosa y bendita!
Amén.
RECORDATORIO:
En la Eucaristía, se deberá respetar las medidas de higiene y seguridad recomendadas por las autoridades sanitarias.
Habrá que abandonar ordenadamente el templo al finalizar la celebración, evitando corrillos tanto dentro como fuera en el patio.
Debemos seguir siendo responsables con el cumplimiento de las medidas higiénicas y de distanciamiento social.
Evitar aglomeraciones y acudir siempre con mascarilla y gel desinfectante.
No toques nada en la medida de lo posible.
Frenar el virus y cuidar de la vida es cosa de todos. Sigamos las medidas lo más estrictamente posible.

